Bienvenidos a Restaurante Entrepiedras
Ubicado en el corazón de Castrillo de los Polvazares, Entrepiedras es una auténtica casa maragata, cuidadosamente restaurada en el año 2002 para conservar su esencia original. En tiempos pasados, esta casa acogió a los arrieros maragatos, y hoy, su historia y arquitectura cobran vida a través de nuestros espacios.
Nuestros comedores ocupan lo que antaño fueron el pajar y las cuadras de la casa maragata. Estos espacios han sido cuidadosamente rehabilitados, logrando una perfecta combinación entre el encanto de otros tiempos y la comodidad de los materiales modernos, creando un ambiente acogedor y lleno de historia.
Entre todos nuestros espacios, contamos con capacidad para 110 personas en los comedores interiores, además de una amplia terraza con capacidad para 40 plazas adicionales, ideal para disfrutar del buen tiempo en un entorno incomparable.

Comedores con tradición y modernidad en perfecta armonía
Con paredes de piedra y una cuidada decoración maragata, este espacio combina el encanto rústico con detalles modernos, creando un ambiente cálido y acogedor.
Un espacio amplio para grandes momentos
En la planta alta, un amplio comedor ideal para reuniones familiares o grupos numerosos. Su amplitud y estilo auténtico lo convierten en un lugar perfecto para compartir momentos especiales.
Terraza Entrepiedras: un rincón al aire libre
Disfruta de un ambiente relajado y acogedor en nuestra terraza, rodeada de árboles que aportan sombra y frescura. Con mesas al aire libre, es el lugar perfecto para compartir una comida tranquila mientras te dejas envolver por la magia de Castrillo de los Polvazares
La esfinge maragata
“Ellos se consideran una casta aparte en el mundo, y tan apegados están a sus leyes morales, que no adoptan de las ajenas cosa alguna ni buena ni mala”
CONCHA ESPINANuestra especialidad: El Cocido Maragato
Sumérgete en la tradición maragata con nuestro emblemático Cocido Maragato, servido en un orden poco habitual pero lleno de sentido y sabor:
1. Las carnes: Morcillo de novilla, chorizo, gallina, pata y oreja de cerdo, lacón, tocino, costilla adobada y relleno.
2. Repollo con sofrito y garbanzos: Acompañamientos que completan la experiencia.
3. La sopa: Para culminar este banquete único.
De postre, disfruta de unas cremosas natillas, acompañadas de café de puchero y un digestivo chupito de orujo.


La peculiaridad del orden en que se sirve este plato tiene su magia: algunos dicen que es para entonar el cuerpo con las carnes, otros aseguran que es para que, si sobra algo, mejor que sea la sopa.